PROJECT HAIL MARY

Entre el deber y la amistad

Entre el deber y la amistad

Alguna vez te has preguntado, ¿qué pasaría si la temperatura del planeta bajara 5°C? Aunque frente al cambio climático esto parezca una solución, un evento así nos condenaría a una era glacial capaz de extinguirnos. Esta es la premisa que aborda Project Hail Mary, la nueva cinta protagonizada por Ryan Gosling. En ella seguimos a Ryland Grace, un profesor de secundaria que por alguna razón, termina en una nave a la deriva, sin recuerdos de cómo llegó ahí y con la aterradora responsabilidad de salvar a la humanidad.


Algo de inicio destacable en la construcción del protagonista, es la manera poco convencional y real de mostrarnos a un héroe. Grace es un hombre extremadamente torpe, que es mostrado tropezando a lo largo de toda la película, que se la pasa dudando de si mismo, de sus pensamientos y decisiones, pero sobre todo, es un hombre con mucho, mucho miedo. El carece de ese instinto suicida del sacrificio, que suele tener un héroe. De hecho, en cuanto recibe la oferta de salvar a la humanidad, se niega sin pensarlo dos veces. Su heroísmo no nacerá del valor, si no de la necesidad.


Aquí es donde brilla la dualidad que existe entre la doctora Eva Stratt -interpretada por Sandra Hüller-, una mujer fría que cumple el papel de una líder inquebrantable, dispuesta a usar cualquier medio necesario en favor de sus metas, no como una villana malvada, si no como una antagonista pragmática. Ella ve a Grace como una herramienta, utiliza su entusiasmo por el descubrimiento para encaminarlo hacia un destino que él no eligió.


En el extremo opuesto está Rocky. Más que un alienígena hecho de roca, el funciona como el impulso moral de la historia, pero sobre todo para el protagonista. Mientras que Stratt obliga a Grace a asumir el rol de “héroe sacrificado”, Rocky lo inspira con su curiosidad y lo invita a ser optimista, a tomar sus propias decisiones y a poner su propia vida sobre su “deber”.


Rocky no le exige su vida, le ofrece una amistad genuina que termina siendo más fuerte que cualquier responsabilidad mayor impuesta. Rocky lo invita a una colaboración voluntaria que transforma a Grace, deja de ser un sujeto manejable que sigue órdenes por inercia y le devuelve su autonomía.


Es profundamente emotivo y refrescante poder reflejarse en una amistad tan insólita, donde la soledad de los personajes, rompió las barreras de la especie, del lenguaje, e incluso del deber. Al final las acciones de Stratt lograron la salvación de la humanidad, pero Rocky salvó la humanidad de Grace.

  • Hannia S. Esparza.