John Galliano para ZARA 2026

Sabemos que en el mundo del fashion todo es cíclico. Los procesos de producción, hoy acelerados, inevitablemente tienen picos en sus propios ritmos. Y sí, no solo hablamos del regreso de modas y tendencias que antes ya no pintaban nada en las calles de nuestras grandes ciudades —CDMX, Guadalajara, Monterrey—, gigantes receptores de la globalización en esta industria.

Para John Galliano, esta idea de los ciclos dentro de lo que hacemos y usamos ha terminado, para dar paso a una nueva etapa a la que él denomina “el tercer acto de tu vida”, y que describe como posiblemente el más emocionante.

La entrada de Galliano al fast fashion supone un cambio radical. Una nueva faceta para un modelo de negocio que, en los últimos años, ya hemos visto adaptarse a distintas necesidades del consumidor, así como aprovechar las olas de crisis que han golpeado a las grandes firmas de moda —como el escándalo de las productoras y comercializadoras chinas que abastecen a marcas globales.

Esta ficha no es precisamente una colaboración efímera como las que ya hemos visto en el pasado, como Karl Lagerfeld para H&M. Justamente, lo que la hace tan única y mediática es su duración: dos años en los que Galliano aportará ingenio, estilo y una pincelada clara de su legado a Zara.

Pero entendamos algo. El fast fashion no solo representa la oportunidad para el consumidor de acercarse lo más posible a las siluetas que lanzan las casas de lujo, replicadas después por marcas que operan bajo este modelo. El impacto de este tipo de retail ha dejado una huella ecológica preocupante y un efecto difícil de revertir en la forma en que creamos y consumimos.

Parte de estas consecuencias se reflejan en los niveles de residuos que deja la industria en su afán de abarcar el mercado. Y esto último no les resulta realmente complicado: para el consumidor promedio, la satisfacción inmediata de adquirir una prenda visualmente cercana a una de lujo —sumado a su accesibilidad— termina por imponerse, incluso por encima de un estándar mínimo de calidad en los materiales.

La reciente cercanía entre John Galliano y Marta Ortega Pérez (presidenta de Inditex) finalmente dará como resultado la primera entrega de este proyecto en septiembre de este año. Quién sabe qué sorpresas traiga consigo, o si estamos frente a un punto y aparte en la forma en la que se consumirá el nuevo lujo.

— Rodrigo Ulloa