El ritual que vuela sobre la Feria Nacional de San Marcos
Hay tradiciones que no necesitan presentación. Basta escuchar el sonido del tambor y la flauta para que la gente levante la mirada al cielo. En medio del ambiente festivo de la Feria Nacional de San Marcos 2026, los Voladores de Papantla siguen siendo uno de esos espectáculos que detienen el tiempo por unos minutos.
Entre música, antojitos, juegos mecánicos y conciertos, aparece de pronto un enorme poste que rompe con el paisaje ferial. A su alrededor, familias enteras esperan el inicio del ritual. Algunos ya conocen la tradición, otros la observan por primera vez con esa mezcla de nervios y asombro. Y entonces comienza.
Cinco hombres vestidos con trajes llenos de color suben lentamente hasta la cima del palo ceremonial. Cada paso parece desafiar la altura. Arriba, el caporal toca una pequeña flauta y un tambor mientras gira sobre una plataforma diminuta, marcando el inicio de una ceremonia que tiene siglos de historia. Los cuatro voladores restantes se lanzan al vacío sujetos únicamente por cuerdas, descendiendo lentamente mientras giran alrededor del poste, como si realmente estuvieran volando.
Más allá del espectáculo visual, este ritual tiene un significado profundamente espiritual. La ceremonia nació entre los pueblos totonacas de Papantla y originalmente se realizaba para pedir lluvia, fertilidad y buenas cosechas. Cada elemento tiene un simbolismo: los cuatro voladores representan los puntos cardinales y las 13 vueltas que da cada uno simbolizan las 52 semanas del calendario mesoamericano
La presencia de los Voladores de Papantla en la feria no es casualidad. La Feria Nacional de San Marcos 2026 se ha convertido en un espacio donde conviven la modernidad y las tradiciones mexicanas. Mientras unos corren al palenque o al Foro de las Estrellas, otros hacen una pausa frente al Jardín de San Marcos para observar esta ceremonia ancestral que sigue emocionando generación tras generación.
No es extraño que esta tradición haya sido reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Los Voladores de Papantla no son solamente un atractivo turístico son memoria viva de México, una conexión entre las raíces indígenas y el presente.


En una feria tan grande y llena de estímulos como San Marcos, los Voladores recuerdan algo importante: que algunas de las expresiones más impresionantes no necesitan luces, pantallas ni tecnología. Solo valor, tradición y un cielo abierto sobre Aguascalientes.
Y quizá por eso, cada vez que los vemos descender desde las alturas, la frase vuelve a tener sentido:
“Ay Papantla… tus hijos vuelan.”
Carmela Orenday.