Del desecho al diseño.
Es bien sabido que el fast fashion se ha estado saliendo de control los últimos años, algunas marcas han acaparado el mercado, vistiendo a latinoamérica desde hace algunas décadas y con la llegada de plataformas digitales de venta masiva de ropa, solo se ha reforzado esta competencia por llegar a una mayor producción. Esta carrera solo se logra bajando la calidad y aumentando la cantidad de merma y residuo textil a niveles inconcebibles, que termina concentrándose en montañas de basura en países subdesarrollados.
Ante tal preocupación se han buscado alternativas esperanzadoras, entre ellos el supra reciclaje, o mejor conocido como moda UPCYCLING, que busca darle una segunda oportunidad a nuestro guardarropa, aumentando el valor y la vida útil de cada prenda.
¿Cómo se logra esto? El espectro ocurre desde lo más sencillo como cortar pantalones para convertirlos en shorts, hasta cosas más complejas como transformar totalmente una prenda para hacerla parecer como una totalmente diferente y única.
Pero, ¿sabemos que implica el upcycling? Sería increíble pensar que solo basta con solo un poco de hilo y una aguja para hacer maravillas, pero la realidad es que es un oficio que requiere planeación, creatividad, habilidad manual y sobre todo, mucho tiempo de sobra.
Por algo el upcycling, se ha convertido en un trabajo artesanal cotizado, tanto en elaboración, como al momento de adquirirlo, por lo que resulta no solo una decisión ecológica si no en una inversión en materia de moda.
Por lo que el upcycling nos enseña que la moda no debe ser desechable, si no algo ajustado a nuestro estilo, personalidad y valores. Entonces solo nos queda preguntarnos, ¿estamos dispuestos a dedicar tiempo para dejar de ser un consumidor activo del fast fashion?
-Hannia S. Esparza